Detección de fugas de agua.

La metodología más empleada en la detección y localización de fugas de agua es la utilización de sensores pre localizadores, que situados en diferentes puntos de la red (válvulas y acometidas), de forma temporal o permanente, nos indican la posible existencia de una fuga. Posteriormente, mediante equipos de correlación y localizadores acústicos, se determina el punto exacto donde se encuentra la fuga.